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2024-08-12
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En este otoño e invierno, cuando todo está recogido, no sólo necesitamos reservar energía para el cuerpo, sino también prestar atención a ese desconocido pero crucial "árbol de la vida": el hígado. El hígado, la planta química del cuerpo humano, es responsable de múltiples funciones como la desintoxicación, el metabolismo y el almacenamiento de nutrientes. Una vez que hay un problema con él, el equilibrio del cuerpo se romperá y se producirán varios problemas de salud. Por eso, el otoño y el invierno son la época dorada para que protejamos nuestro hígado.
Ya sea que el hígado esté sano o no, el cuerpo dará la señal más directa. La fatiga, la pérdida de apetito, la ictericia, la distensión abdominal, la picazón en la piel, la irritabilidad, la disminución de la calidad del sueño e incluso la aparición de arañas vasculares son señales de angustia enviadas por el hígado. Estos síntomas no deben ignorarse y pueden ser signos tempranos de daño hepático.
[Siete sugerencias para nutrir el hígado]
Dieta razonable: ingesta equilibrada de diversos nutrientes, comer más verduras y frutas frescas, especialmente alimentos ricos en antioxidantes, como arándanos, brócoli, zanahorias, etc., que pueden ayudar al hígado a eliminar los radicales libres y reducir la carga sobre el hígado.